Uno de Septiembre Octubre (Dios, ya no sé ni en qué día vivo)… se acabó la ropa informal y vuelve el traje. No creo que mi ordenador funcione mejor por ir con traje.
Esta noche me marcho una semana a Roma, así que es bastante obvio que los posts sobre mongoladas se verán apartados un poco del ritmo diario.
No me llevo ordenador, ni creo que tenga acceso a uno, así que probaremos las funcionalidades del iPhone desde allí. Intentaré ir escribiendo algunos posts a modo de blog turístico, contándoos alguna cosa que me parezca curiosa y adjuntando alguna foto si puedo.

Como prueba este mismo post, a ver que tal queda.
Asumámoslo. Es una tontería inventada por los medios de comunicación modernos para mantener a la gente feliz y contenta, pensando que la misma miseria que embarga su vida es compartida por sus congéneres, y que, por tener un nombre, es algo aceptable.
Mentira. El verdadero problema radica en que, tras unas vacaciones felices, la gente vuelve a la realidad diaria, y esa realidad no le gusta. El verdadero problema es que vuelve comprendiendo que desearía estar en otro lugar, haciendo otras cosas con otra gente.
La revolución industrial cambió el mundo introduciendo algo muy novedoso, que era el trabajo con horarios. Y los horarios implican tiempo libre, implican tener tiempo que necesitas gastar con algo, bien sean tu familia, tus aficiones o la barra de un bar. Y el mundo moderno, donde todo está globalizado, nos enseña que existen otros modos de vida, que hay gente a quien su trabajo le gusta, empresas que entienden el concepto de compatibilizar horarios, parejas y familias que viven felices, sueldos que te permiten tener caprichos capitalistas y un largo etcétera que dependerá de la forma de cada uno de definir la felicidad.
El caso está en que ahora estamos capacitados para darnos cuenta de que existen (o deberían existir en algún lugar) formas mejores de vivir que las nuestras. Durante nuestras vacaciones podemos atisbarlas y, a la vuelta, desaparecen.
No es una buena práctica vivir semanas aburridas esperando a que llegue el viernes. Tampoco es una buena práctica aguantar meses de hastío esperando que llegue la libertad del verano.
Si crees que tienes síndrome post-vacacional háztelo mirar, porque lo más probable es que simplemente estés viviendo una vida que no te gusta. Cámbiala. Quizá seas más feliz abriendo un bar en tu pueblo.
Hoy publican una cita de Elvira Lindo en Microsiervos:
Usar la inteligencia solo para buscar los errores de los demás acaba envenenando, y acaba no siendo inteligencia.
Obviamente estaría refiriéndose a otra cosa, como por ejemplo a la estupidez en que se ha convertido el pseudo-periodismo actual en el que columnistas se dedican a insultarse unos a otros entrando en una endogamia que desde fuera se ve ridícula (y con “desde fuera” me refiero a desde el punto de vista de la gente que hace tiempo que no nos informamos a través de papel impreso).
El caso es que es una frase perfectamente aplicable a mi campo profesional… iba a decir la informática, pero ahora mismo sería más apropiado decir la consultoría informática. Estoy empezando a desarrollar la teoría de que, cuando una empresa solicita a otra la subcontratación de trabajadores para ayudar en el desarrollo de un producto… sólo hay dos posibles razones: lo están haciendo mal o no saben hacerlo. No van a necesitar a nadie si tienen la situación controlada.
Y, al final, acabas plantándote durante una serie de meses en las oficinas de un cliente que tiene código inmanejable, ilegible y, básicamente, estúpido. Gastas toda tu capacidad en comprender los errores que han cometido para poder lidiar con ellos y, de algún modo, parchearlo para que haga lo que ellos querían originalmente.
Y eso cansa.
Colección de carteles de metro de Japón, vía PixFans. Sobre todo me ha encantado éste, que es uno de los que hace que se me quiten las ganas de utilizar transporte público cada vez que entro en el metro de Madrid. Aunque ahora está la última moda de ir escuchando música en el móvil… con el altavoz, como si fuera un equipo stereo y aún estuviéramos en los 80, pero en plan reaggetón, que es aún peor.

Lo de que la gente a veces no se duche también quita las ganas de utilizar el metro, para qué engañarnos… eso sí que sería un buen cartel informativo.
Aprovechando que he vuelto de vacaciones (apenas cuatro días) he estado organizando las nuevas fotografías (usando F-Spot, por si a alguien le interesa) y he subido una decena de ellas a la cuenta de flickr. He pasado por varios lugares de Asturias y Cantabria, y puedo decir que no ha estado mal (máxime si mi principal pensamiento ahora mismo es que no sé qué hago trabajando en Madrid).
Como ejemplo esta foto del Ángel Blanco (o Ángel Exterminador, según la fuente que consulte) que preside y protege el cementerio de Comillas, construído sobre las ruinas de una iglesia. Es verdaderamente espectacular, como casi todo el pueblo.
Más fotos, aquí.
Empresa dedicada al desarrollo de software a medida con más de 22 años de esperiencia, necesita incorporar [...]
Visto en una oferta en Infojobs
Aparte del “esperiencia” con ese, el hecho de jactarse de llevar 22 años desarrollando software a medida me parece, por harto exagerado, que es una mentira. En 1986 (para ponernos en un contexto histórico) se estandarizó SQL. No nos da mucha información, ¿verdad? Aún faltaban cuatro años para que Tim Berners-Lee creara la web, tres para la primera tarjeta de sonido Sound-Blaster, seis para Windows 3.1, etc.
Y, sin embargo, una pequeña empresa de una provincia española remota llevaba ya varios años desarrollando software a medida para terceros (cuando el concepto de “software a medida” es bastante más moderno).
Durante este verano en Madrid se pueden ver sólo dos anuncios por las calles: el del iPhone y uno del Metro de Madrid con una foto de un bebé, que reza algo así como:
Llegarás donde siempre desees.
¿No debería ser Siempre llegarás donde desees? No tiene el mismo significado complementando a desear que a llegar, parece que estén diciendo que si lo deseas durante toda la eternidad entonces acabarás llegando… en fin. Publicistas/publicitarios. ¿Qué puedes esperar?
Previsible, pero no por ello dejan de gustarme los cambios de logotipos puntuales en las empresas.

Pensamientos paralelos (para lelos): Aunque de estos juegos olímpicos creo que voy a ver más bien poco. Empiezo a perderle interés a ver este tipo de campeonatos donde cientos de chavales medio analfabetos, hipervitaminados y becados con los impuestos de todos (a mi no me da dinero el estado para que pueda convertir mis aficiones en un trabajo) compiten unos contra otros en pruebas individuales donde no tiene sentido agruparlos por equipos nacionales.
La diferencia horaria va a ser demasiada, y si le añadimos unos leves indicios (apenas están apareciendo) de ganas de boicotear unos juegos cuyo comité no tiene ningún tipo de ética ni moral, extraemos la conclusión de que voy a ver poca cosa.
Por el amor de los Dioses, espero que Madrid no se lleve los juegos olímpicos. Ya es una ciudad inaguantable como para tragar con otra década de obras faraónicas.
Otra nueva sección para el blog: Sí, ya sé que ya he empezado muchos pseudo-proyectos de secciones en este blog y que finalmente suelo dejarlo todo a medias, para únicamente centrarme en lo único que sé centrarme, que es en descentrarme. Así al final esto acaba siendo un cachondeo, y cada día escribo sobre lo que acaba de aparecer en mi mente. Como esto no puede ser, empiezo una nueva serie de posts (sin categoría propia) acerca de “Gente cuya carrera conviene seguir“. Si tengo tiempo de terminarlo, hoy mismo tendréis el primer post. Y no, no me olvido de que aún no he terminado la serie de “Cinco personajes de ficción que me gustaría ser” (usad el buscador), pero no acabo de decidirme por el tercero. Allá vamos…


