

Vía See Mike Draw
Juraría que ya había dicho que no iba a postear nada más sobre Crepúsculo…
De los dineros que he gastado este mes, mis recomendaciones son:
The Immortal Iron Fist, con guiones de Ed Brubaker y Matt Fraction, arte principalmente de David Aja y otros (hay muchos flashbacks a distintas etapas de la historia, cada una por un artista invitado). Me he hecho con los primeros tres tomos, a saber: The Last Iron Fist Story, The Seven Capital Cities of Heaven y The Book of Iron Fist. Una media de unos diez euros por tomo con gastos de envío gratuitos en BookDepository.

También es cierto que los recomiendo con ciertas reservas. El primero es magistral, toda una revisión del personaje perfecta para quien no lo conozca, el segundo ya no es tan bueno, pero ayuda a construir un gran trasfondo de personaje de modo único (separado del resto del Universo Marvel tradicional) y el tercero lo tengo por terminar pero son principalmente números sueltos y especiales fuera de la colección madre, por lo que queda a la elección de cada uno leerlo o pasar de él.
Y como recomendación para los informáticos, dos libros de Joel Spolsky: Joel on Software y More Joel on Software. Básicamente son compendios de artículos publicados en su blog, Joel on Software (qué casualidad). Estos me acaban de llegar hoy pero ya había leído algunos textos con anterioridad, así que me atrevo a recomendarlos de antemano. Rondando los 16 euros por libro, puestos en casa.
¿Quién es este Joel y por qué me deberían interesar sus libros? [Wikipedia] Es el fundador de Fog Creek Software, cuyo trabajo más conocido sea probablemente la increíblemente útil página de Stack Overflow, que sirve para resolver dudas a otros programadores y crearte un currículum en el camino, validado según la opinión de tus semejantes, lo que hace que tu perfil esté pre-validado de cara a futuros empleadores.
De todos modos (que estoy divagando) su fama no viene de ahí, sino de haber creado la empresa en sí misma, una empresa cuya filosofía es: si haces de esta empresa un lugar donde la gente quiera venir a trabajar, vendrán los mejores profesionales. Los estándares de trabajo incluyen mesas regulables en altura, sillas ergonómicas de 900$, dos monitores por persona (30 y/o 21 pulgadas cada uno), cuenta libre en Amazon para encargar libros técnicos para la biblioteca, y zonas comunes como salón con televisión de plasma o cocina con una cafetera de verdad… como las de los mejores bares. Dan de comer cada día a todos los trabajadores, y la mayoría de ellos tiene oficina privada con ventanas al mundo real (y sigo hablando de programadores). Nunca han aceptado inversores externos, sino que han crecido exclusivamente con los beneficios que dan sus propios productos. Básicamente, ha creado la empresa en la que cualquier ingeniero querría trabajar. Y además sus opiniones suelen estar bien fundamentadas, así que vale la pena leerlas.
Post publicado originalmente en neverbyte.net, pero se me había pasado incluirlo por aquí.
Más conocido por su título original en inglés: Getting things done, o GTD, como se conoce al método de organización que presenta el autor. Hacía tiempo que quería hacerme con él, y he aprovechado la segunda edición para hacerme con una copia y mantenerla como “libro de emergencia” para ir leyendo cuando uno… se sienta en el trono, vaya.
Honestamente, es infumable. Y no creo que vayáis a encontrar críticas objetivas de este libro, por una razón obvia: los lectores habituales son personas que ya están interesadas en los sistemas de organización y mejora de la productividad, un mundo tremendamente endogámico en el que la gente que habla sobre mejorar la productividad se dedica profesionalmente a… hablar sobre mejorar la productividad, sin aplicarlo realmente a ningún campo profesional concreto.
Es el mismo caso de los libros de autoayuda empresarial (al estilo ¿Quién se ha llevado mi queso?, Fish!, o similares). Escritos por gente que ya está metida en la rueda, leídos por gente que también está tan metida en la rueda empresarial de los Jasp que no pueden analizar los textos con objetividad. Pero dejaremos esos libros para otro momento, que merecen un post aparte.
El caso de Getting things done es el siguiente: el autor postula un método fuertemente definido y compartimentado en claras fases, orientado a almacenar información sobre tareas pendientes, de modo que la continua utilización de este sistema permita tener la mente libre de las labores organizativas, dejándola centrarse únicamente en “hacer” las tareas.
El método descrito no está mal. Yo lo encuentro excesivamente rígido para ser realista en el día a día, pero ya el propio autor afirma que esto es cuestión de afinar lo que nos vaya bien y dejar de lado lo que nos vaya mal, “personalizando” el método para que se ajuste a nuestras propias necesidades. Sin embargo, el problema del libro viene por otro lado: se hace eterno.
Como muchos otros ensayos temáticos del estilo, parece verse forzado a cumplir dos objetivos:
- Superar las trescientas páginas, sí o sí.
- Estar escrito teniendo en mente que puede estar leyéndolo un niño de cinco años.
El primer punto ya lo hace demencial, porque se hace notoria la inmensa cantidad de paja que destila cada capítulo. Los mismos conceptos son explicados página, tras página, tras página, cuando ya los has entendido perfectamente en el primer párrafo. Ejemplar en este caso la explicación de lo que es un brainstorming, perdón, una lluvia de ideas, cuestión que se alarga durante seis interminables páginas (y eso que incluye un pie de página mencionando que ya se ha explicado cien páginas más atrás). Si a estas alturas de la vida uno no sabe lo que es un brainstorming, no sé qué hace leyendo este libro.
Si a esto le añadimos el segundo punto, apaga y vámonos. El autor nos quiere explicar (por poner otro ejemplo) las bondades de tener un puesto de trabajo en el domicilio particular, satélite de la oficina (podríamos entrar en la definición de esclavitud con este tema, pero esto lo dejaremos también para los post dedicados a ¿Quién se ha llevado mi queso?). En lugar de mencionar sin más dichas bondades que, llegado a ciertos puntos de responsabilidad, realmente pueden ser interesantes, para poder repasar tareas del día siguiente, o incluso terminar trabajo pendiente, nos encontramos con que el autor entra en recomendaciones sobre cómo ha de ser el escritorio, llegando incluso a incluir una lista de objetos que debemos tener que incluye (cito textualmente):
- Post-it medianos
- Clips
- Una grapadora y grapas
- Cinta adhesiva
- Gomas elásticas
- [...]
Me encanta el detalle de que los Post-it sean medianos, y el concepto de que hace un lustro que no utilizo clips, cinta adhesiva ni gomas elásticas para nada relativo al trabajo.
Cantidades ingentes de paja para poder hacer que el libro alcance un determinado peso y parezca más sesudo de lo que es. Si realmente se fuera al grano y simplemente se presentara el método como si todos fueramos adultos competentes, seguramente me interesaría mucho más. Esto se hizo tremendamente obvio cuando me descubrí realizando lecturas en diagonal realmente flagrantes a partir del primer centenar de páginas, que es algo que no me gusta hacer con ningún libro… aunque este lo pide a gritos.
Al menos espero que todo este post explique lo extraño del título “el libro, no el método“. El método puede resultar bueno si, como he dicho anteriormente, se personaliza para quedarse con lo que a cada cual le interese. El libro, en cambio, es casi imposible de leer.
Teniendo en cuenta que el mundo editorial en España es caótico, impredecible y, mayoritariamente, incomprensible, voy a comenzar una nueva sección (quizá periódica, quizá aperiódica, o quizá se quede en únicamente un primer post): ¿En qué gastar cincuenta euros que pueda ser interesante (o no)?
Pues para empezar vamos a poner como ejemplo mi última compra a BookDepository.co.uk, una tienda de libros (estilo amazon) con dos peculiaridades muy interesantes:
- Tiene precios aceptables.
- Tiene gastos de envío gratuitos a todo el planeta, por lo que los precios al final son aún más interesantes.
Mi compra de este mes:
Starless Night (Noche sin estrellas). En castellano creo recordar que está descatalogado, y ya sólo se puede comprar en cofres o en la horrenda edición de “coleccionista” que tiene Timun Mas. El precio individual rondaba los catorce euros. Precio en BookDepository: 4.91 euros.
Es el… ¿octavo? libro de R. A. Salvatore centrado en el personaje de Drizzt Do’Urden. En mi post sobre el último de estos libros que leí (El Legado, que era el séptimo, post de Julio de 2008), lo puse a caer de un burro, y con razón. Quiero probar el siguiente en inglés por ver si cambia algo. No aprendo y no aprenderé nunca.
Mouse Guard, The Roleplaying Game. Uno de los juegos de rol independientes que más ruido han hecho durante el último año (mejor juego del 2009 en los premios Origin).
Posibilidades de que algo así se publique en España: cero. Si no publican ni The Burning Wheel, que es el reglamento en el que se basa este juego (que es una versión algo simplificada del mismo, si no lo he entendido mal), entonces esto no llegará jamás. Y casi mejor, porque aquí todos los juegos que se publican rondan los cuarenta euros. Precio en BookDepository (en oferta, además): 16’56 euros. Por una edición en tapa dura de 320 páginas. No está mal.
All Star Batman & Robin, tomo uno en trade paperback (es decir, tapa blanda). Aquí se ha editado en una edición absolute de tapa dura a 20 euros. Precio BookDepository de edición popular, la única que deberían tener este tipo de productos: 9’88€.
Es de Frank Miller y de Jim Lee, lo cual no me garantiza absolutamente nada aparte de que el abanico de posible calidad puede ir desde la mayor estupidez hecha tebeo hasta algo legible y visualmente noventero. Por menos de diez euros puedo arriesgarme, por veinte, no.
The Umbrella Academy: Dallas (el tomo dos de la colección). Con el primero disfruté como un enano, me pareció un tebeo bastante interesante y visualmente llamativo. Tiene la suficiente fuerza como para querer saber más de este nuevo universo (ignorad el hecho de que el guionista es el cantante de My Chemical Romance, porque al final parece que hasta va a tener imaginación y todo).
Precio en BookDepository: 10’63€. Precio aquí… ¿quién sabe? El primer volumen, en lugar de editarlo en un único tomo, fue partido en tres mini volúmenes de cinco euros y medio cada uno, haciendo un total de 16’50 con una edición más fea. El segundo volumen será editado dependiendo de la conjunción de marte y venus el día que el editor deba tomar la correspondiente decisión.
Jedi Search, de Kevin J. Anderson. Sigo con mi lectura de las novelas posteriores a Episodio VI: El Retorno del Jedi (porque todo lo relacionado con los episodios uno a tres me produce una urticaria tremenda… y además ya me sé el final). Esto se publicó aquí hace muchos, muchos años, cuando Martinez Roca tenía los derechos. Ahora con Alberto Santos no se ha publicado prácticamente nada posterior a Episodio VI, exceptuando tres o cuatro libros de la Nueva Orden Jedi… y estamos hablando de un salto argumental de unos veinticinco años, y medio centenar de libros entre medias. Unos más importantes, otros menos. Yo sigo intentando leerme los más importantes de esos veinticinco años argumentales que nadie parece tener intención de editar en castellano, y está claro que tiene que ser en inglés.
Aquí las novelas de Star Wars son caras. Vector Prime, la primera de la Nueva Orden Jedi, cuesta unos veinte euros en la fnac, que ya tiene descuento incorporado. Jedi Search me cuesta en BookDepository 4’35€.
En fin, estas son las diferencias entre el mundo editorial en España y en el extranjero. Si pido algo al Reino Unido me lo ponen gratis en la puerta de mi casa por la mitad del gasto. Si quiero comprarlo en España tengo que irme a una tienda especializada al centro de la ciudad, meterme en un atasco, pagar el doble, y encima aguantarme (generalmente) con una edición irrespetuosa con el comprador.
Y sí, soy plenamente consciente de que lo que recomiendo este mes es horrible e ilegible en tres de los cinco casos. Pero os podéis quedar con Mouse Guard (o los tebeos en los que está basado el juego) y Umbrella Academy como mis recomendaciones del mes. Y el resto como comentarios de ejemplo para que veáis cómo está el patio.





