Publicado por Iván Alonso, el Miércoles 10 de Enero de 2007
Dos empleados del casino estaban esperando aburridos en una de las mesas. En esto que llega una rubia impresionante y apuesta 20.000 euros a un sólo número. El empleado del casino tira la bola y entonces la rubia dice:
- Espero que no les importe, pero me da más suerte estar completamente desnuda.
Se quita toda la ropa y dice:
- ¡Venga bolita! ¡Vamos! ¡Que mamá necesita ropa nueva!
Entonces sucedió:
- ¡He ganado! ¡He ganado!
Empezó a dar brincos y abrazó a los dos empleados. A continuación recoge el dinero y su ropa y se va. Los dos empleados se miran atontados y uno le dice a otro:
- Por cierto, ¿qué número ha salido?
- No lo sé, pensé que TÚ estabas mirando.
Moraleja:
No todas las rubias son tontas, pero todos los hombres son hombres.
Aclaración añadida al chiste:
Esto es mentira, tal y como me lo explicó un amigo hace tiempo. El problema de las rubias viene con un compuesto químico relacionado con la pigmentación del cabello. En la mayor parte de las ocasiones estos compuestos traspasan el cuero cabelludo y la parte frontal y parietal del cráneo, hasta llegar a lo que vendría a ser el córtex prefrontal, afectando a los procesos primarios del pensamiento. En el caso de las teñidas, el problema viene a ser el mismo.