El hogar no es un sitio, es un estado de ánimo.
No es necesario haber nacido en un lugar para sentirte como en casa. No es necesario conocer de siempre a alguien para compartir una vida. No hay un número determinado de años para que puedas decir que “eres de un lugar”. Sólo hay que sentirse a gusto en el momento y en el sitio en el que te encuentras.
El hogar son todos aquellos lugares donde estés cómodo, tu casa, un banco del parque, un bar, la casa de la vecina del quinto, o la propia vecina…
Y mi estado de ánimo espero sea la calle Hermosilla. Si todo sale bien…